El proyecto del Gobierno profundizó las diferencias en la cadena de la carne. CAINCA respaldó la iniciativa de Federico Sturzenegger.

La iniciativa impulsada por el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado propone modificar el esquema de aportes obligatorios al IPCVA.
El proyecto impulsado por el Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado para modificar el sistema de financiamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el funcionamiento de uno de los organismos más importantes de la cadena cárnica. Mientras la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la Provincia de Buenos Aires (CAINCA) expresó su respaldo a la iniciativa oficial, el propio IPCVA manifestó su rechazo a las modificaciones promovidas por el ministro Federico Sturzenegger.
Actualmente, el aporte que financia al IPCVA es obligatorio, conforme a la legislación vigente, y constituye la principal fuente de recursos para sostener las acciones de promoción de la carne vacuna argentina tanto en el mercado interno como en el exterior, además de programas de investigación, capacitación y generación de información para el sector.
Desde CAINCA, entidad que nuclea plantas frigoríficas que producen más del 20% de la faena destinada al consumo interno en la provincia de Buenos Aires, señalaron que ya habían planteado esta posición en los ámbitos correspondientes y reiteraron que consideran necesario revisar el esquema de financiamiento del Instituto.
En un comunicado, la cámara sostuvo que, en el marco de la libertad económica, la competitividad y el respeto por la propiedad privada, el aporte al IPCVA y a cualquier otra entidad gremial empresaria debería ser voluntario, de manera que cada integrante de la cadena de producción y comercialización de carne pueda decidir qué institución desea financiar y cuál considera que representa mejor sus intereses.
Según CAINCA, el aporte obligatorio fue establecido hace más de dos décadas en un contexto económico distinto al actual y hoy genera un impacto sobre la estructura de costos de las empresas y, en consecuencia, sobre el precio de los productos.
La entidad también afirmó que las plantas frigoríficas dedicadas principalmente al abastecimiento del mercado interno no reciben una contraprestación directa equivalente al aporte que realizan. En ese sentido, sostienen que muchas de las acciones desarrolladas por el Instituto están orientadas a la apertura y promoción de mercados internacionales, beneficios que consideran más vinculados a los sectores exportadores que a quienes abastecen el consumo interno.
Para la cámara, un sistema voluntario obligaría a las instituciones a fortalecer su representatividad y demostrar el valor de los servicios que ofrecen, permitiendo que cada empresa decida libremente si desea aportar al IPCVA o destinar esos recursos a otras organizaciones.
La postura del IPCVA
La visión de CAINCA contrasta con la posición expresada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, que rechazó los cambios impulsados por el Gobierno nacional.
Desde el IPCVA sostienen que eliminar el carácter obligatorio del aporte pondría en riesgo el funcionamiento del Instituto y afectaría su capacidad para desarrollar campañas de promoción, estudios técnicos, investigaciones y acciones destinadas a consolidar la presencia de la carne vacuna argentina en los mercados internacionales.

Frigoríficos que abastecen el mercado interno apoyan la reforma, mientras el Instituto salió a defender el sistema vigente.
Además, consideran que el actual esquema de financiamiento garantiza recursos estables que permiten planificar estrategias de mediano y largo plazo para toda la cadena cárnica, independientemente del tamaño o del perfil comercial de cada empresa.
La conducción del Instituto también advirtió que una eventual caída en los recursos podría debilitar la promoción de la carne argentina en el exterior en un contexto de creciente competencia internacional y limitar programas vinculados a la investigación, la innovación y la generación de información estratégica para el sector.
Un debate que divide a la cadena
La discusión se enmarca en el proceso de desregulación que impulsa el Gobierno nacional a través del Ministerio de Transformación y Desregulación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger, con el objetivo de revisar distintos regímenes de aportes obligatorios y promover esquemas basados en la adhesión voluntaria.
Mientras algunos sectores consideran que la iniciativa fortalece la libertad de elección y reduce costos para las empresas, otros advierten que podría comprometer el financiamiento de instituciones que cumplen funciones de promoción, investigación y desarrollo para actividades estratégicas.
En ese escenario, el futuro del aporte obligatorio al IPCVA se perfila como uno de los debates más relevantes para la cadena de ganados y carnes. Por un lado, entidades como CAINCA entienden que el esquema vigente debe adaptarse a los principios de libre competencia y autonomía empresarial. Por otro, el Instituto sostiene que mantener un financiamiento obligatorio resulta indispensable para preservar una política de promoción que, aseguran, ha contribuido durante años al posicionamiento de la carne vacuna argentina en los mercados nacionales e internacionales.
Fuente: Mas Producción