La carne importada gana terreno: Mientras cae la producción y faena local, el USDA proyecta compras récord de hasta 70.000 toneladas en 2027

El rodeo bovino argentino atraviesa una etapa de reconstrucción que tendrá un efecto directo sobre la faena y la producción de carne durante 2026 y los años siguientes.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), este año se faenarían 12,7 millones de vacunos, una cifra por debajo de los 13,6 millones de 2025 y también de los 13 millones que el organismo había proyectado anteriormente. Pero la caída en la cantidad de animales enviados a los frigoríficos no se traducirá en una caída equivalente de la producción de carne.

El USDA estima para 2026 una producción de 3,05 millones de toneladas de carne vacuna equivalente res con hueso, frente a 3,145 millones en 2025. La explicación está en el aumento del peso de los animales y de la res vacuna, que cada mes alcanza nuevos récords y que llegó a los 244 kilos en julio.

La evolución del peso también se observa en el engorde a corral. El informe destaca que durante 2025 cerca del 50% de los animales faenados fueron terminados con alimentación a base de granos.

“En junio de 2026 se necesitaban apenas 58 kilos de novillo terminado para comprar una tonelada de maíz, contra un promedio de 102 kilos en el período 2016-2025. Esa relación favorece el agregado de kilos antes de la faena. En julio, la ocupación de los feedlots regulares medianos y grandes alcanzó el 76%, seis puntos porcentuales por encima de un año atrás”, señala el informe del USDA.

El otro dato fuerte de la proyección es el salto de las importaciones. Aquel organismo calcula que Argentina importará este año unas 50.000 toneladas de carne vacuna equivalente res con hueso, más del doble de las 24.000 toneladas de 2025. Para 2027 proyecta otras 70.000 toneladas, el mayor volumen de la serie. El organismo considera que la carne importada ya está comenzando a formar parte de la estructura del mercado argentino.

“Las importaciones pueden abastecer el mercado interno y liberar carne vacuna argentina para los mercados de exportación”, explica. El fenómeno se aceleró desde fines de 2025, cuando comenzaron a crecer con fuerza los ingresos de cortes enfriados de mayor valor, principalmente desde Brasil, además de Paraguay y Uruguay. En algunos casos, el precio de los cortes importados resulta entre 25% y 35% inferior al de productos argentinos comparables.

En paralelo, el consumo interno viene perdiendo terreno. Para 2026, el USDA estima un consumo doméstico de 2,28 millones de toneladas, frente a 2,396 millones en 2025. El consumo por habitante llegaría a 47,4 kilos, contra 50,6 kilos el año pasado. El pollo ya se ubica prácticamente al mismo nivel, con 46,7 kilos por habitante, mientras que el cerdo alcanza los 19,6 kilos.

El informe destaca, además, que el precio minorista del cerdo ronda la mitad del de la carne vacuna y el del pollo, aproximadamente un tercio.

Si se cumple ese pronóstico, las 70.000 toneladas que entrarían al mercado local en 2027 aportarían 1,5 kilos al consumo interno: “el nivel más alto registrado”, cuando “antes de 2018 las importaciones eran insignificantes”.

El proceso de importación se dio junto con un cambio en el consumo: el creciente consumo de hamburguesas de los últimos años. Las importaciones “comenzaron a aumentar cuando varios frigoríficos comenzaron a importar recortes congelados para producir hamburguesas y salchichas”, indica el reporte.

La mayor parte de las importaciones continúa siendo de cortes congelados destinados a uso industrial, pero desde fines de 2025 las importaciones de cortes enfriados de mayor valor aumentaron con fuerza.

Los cortes enfriados de alto valor son importados por varios grandes frigoríficos y cadenas importantes de supermercados, tanto con plantas frigoríficas propias como sin ellas.

Estos productos generalmente están destinados al comercio minorista y al servicio de alimentos. Los principales cortes importados incluyen lomo, nalga, cuadrada, colita de cuadril, bola de lomo y aguja.

Algunos supermercados también están comercializando asado de tira importado, un corte popular para las parrilladas de fin de semana, a precios entre 25% y 35% inferiores a los de productos nacionales comparables.

Fuente Bichos de Campo

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