
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acaba de anunciar que decidió habilitar una nueva cuota de para la importación de carne vacuna libre de aranceles, que será de 300.000 toneladas exclusivas de carne picada destinada a la producción de hamburguesas y otros productos de consumo masivo.
Así lo expresó en un comunicado en la red social X, donde especificó que la medida busca “reducir sustancialmente el precio de la carne picada para las familias trabajadoras estadounidenses” y contrarrestar el efecto que tuvo sobre el mercado la caída del stock ganadero durante los últimos años.
Con señalamientos a la “pesada herencia” demócrata, el mandatario precisó cómo se implementará la medida, que abre una ventana libre de aranceles por los próximos 90 días.
El rodeo ganadero de los Estados Unidos es el más bajo en décadas y eso se refleja en una caída notable de su producción de carne vacuna con el consecuente aumento de sus necesidades de importación. Se trata de un aspecto estructural que se ve exacerbado por la política del presidente Trump, quien ha decidido impulsar el consumo de carnes hasta tal punto de invertir la histórica pirámide alimenticia.
En ese sentido, el mandatario expresó que la decisión de ampliar el cupo de importación de carne picada, destinada a la producción de alimentos procesados a nivel masivo, responde a que “durante la presidencia de Biden, los precios se dispararon a su ritmo más rápido y el rodeo bovino estadounidense cayó a su nivel más bajo de la historia moderna”.
“Mientras trabajamos para reconstruir este rodeo y ayudar a nuestros ganaderos, durante los próximos 90 días Estados Unidos permitirá importar hasta 300.000 toneladas métricas de producto destinado a carne picada sin aranceles fuera de cuota”, afirmó Trump, quien asegura que la misma se venderá a “un precio 25% inferior a los precios actuales de mercado” y así se ganará tiempo “para que el Gran Rodeo Bovino Estadounidense vuelva a crecer”.
Esta noticia se conoce en el marco de las negociaciones que están llevando adelante empresarios y funcionarios argentinos para que se renueve la cuota extra que le otorgó al país este año el gobierno de Estados Unidos. Se trata de unas 80.000 toneladas que se suman a las 20.000 que ya tenía el país. Ambas libre de aranceles, pero cubiertas con productos diferentes.
La cuota mayoritaria suele recibir cortes para industria mientras que la de 20.000 toneladas se cubre los segmentos de mayor calidad, que alcanzan niveles de precios tan altos como los que se pagan en el mercado europeo.
Estados Unidos se volvió el segundo destino para la carne vacuna argentina, desplazando de ese puesto a la Unión Europea que, hasta la irrupción de China en el mercado, era el destino más importante en volumen y valor.
El cumplimiento de las cuotas, al 31 de julio, era de 61% por lo que al cierre del mes habrá alcanzado el 70%. Los empresarios argentinos creen que se cubrirá antes del cierre del año y que no habrá grandes inconvenientes en su renovación, cuya negociación está en marcha y para lo cual harán una misión comercial a Estados Unidos en septiembre.
Fuente Bichos de Campo