Los exportadores argentinos advierten que los compradores europeos aumentan sus consultas sobre la certificación de carne libre de deforestación y otros requisitos ambientales, sanitarios y productivos. El IPCVA ya mantuvo reuniones con más de 50 importadores para presentar las herramientas de trazabilidad desarrolladas por la cadena nacional.
La participación argentina en la SIAL París 2026, que se desarrolla en Francia hasta el 21 de octubre, tiene entre sus principales ejes las nuevas condiciones que enfrenta el comercio internacional de carne vacuna. Las reuniones con compradores permiten conocer sus demandas y presentar las herramientas que desarrolla la cadena nacional para sostener el acceso a destinos de alto valor.
En ese escenario, la certificación de carne libre de deforestación concentra buena parte de las consultas, aunque no es el único requisito que gana espacio en las negociaciones. Para la industria exportadora, el desafío también pasa por lograr que los productores comprendan la velocidad con la que evolucionan las exigencias comerciales y la importancia de acompañar esos procesos.
VISEC Carne: el pedido de Leotta a los productores que quieren exportar
Gerardo Leotta, representante del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), destacó que los importadores europeos consultan especialmente sobre el funcionamiento de VISEC Carne, la seguridad de la información y la participación de los establecimientos ganaderos.
“Todo productor que quiera vender animales para exportar carne a la Unión Europea tiene que amigarse con el sistema VISEC, participar y contar con nuestra colaboración”, afirmó.
La recomendación se enmarca en el trabajo de la industria para responder a los requerimientos de los compradores, sobre quienes recae la obligación de demostrar el cumplimiento de las condiciones establecidas por el Reglamento 1115 de la Unión Europea.
“Este reglamento no es una exigencia para la Argentina, sino para los importadores”, explicó Leotta. Por eso, señaló que la industria trabaja directamente con sus clientes para facilitar la información que necesitan presentar ante las autoridades europeas.
El dirigente consideró que acreditar el origen de la carne puede convertirse en una ventaja competitiva. “Nos va a ayudar y nos va a permitir diferenciarnos de otros competidores del mundo”, sostuvo.
Deforestación, residuos y bienestar animal: las exigencias se multiplican
El interés de los compradores quedó reflejado en las reuniones que el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) organizó durante la feria. Adrián Bifaretti, jefe del Departamento de Promoción Interna del Instituto, informó que ya mantuvieron encuentros con más de 50 importadores de Alemania, Países Bajos, Portugal e Italia, entre otros países.

“Hay mucho interés en lo que va a pasar con la normativa 1115 y avalando lo que está haciendo la Argentina para ofrecer carne libre de deforestación”, señaló.
La respuesta argentina se apoya en una articulación público-privada que integra información oficial, trazabilidad sanitaria, geolocalización de establecimientos ganaderos y análisis satelital. La plataforma VISEC Carne busca sistematizar esos datos para respaldar el origen de la producción y facilitar los procedimientos de diligencia debida exigidos por la normativa europea.
Sin embargo, la deforestación no será el único aspecto que condicione el acceso a los mercados. Leotta enumeró otros requerimientos que ya forman parte de las conversaciones comerciales: “Entre los desafíos tenemos la resistencia a los antimicrobianos, los residuos, el bienestar animal y, por supuesto, los temas ambientales”.
Para Bifaretti, las reuniones también permiten dimensionar la velocidad con la que cambian las condiciones de acceso. El objetivo, sostuvo, es concientizar a los productores sobre el aumento de las exigencias y mostrar las herramientas con las que cuenta la Argentina para responder a ellas.
El debate por VISEC en la Argentina
La recomendación de Leotta se conoce en medio de las críticas que algunos ganaderos plantean sobre la adhesión a la plataforma. Semanas atrás, ante los rumores de una nueva postergación del Reglamento 1115, la Sociedad Rural de Santa Fe y otras entidades, productores y referentes del sector habian recomendado «no adherir».
Entre los cuestionamientos figuran el acceso a información productiva, la intervención de una plataforma privada y los pedidos de certificados vinculados con VISEC en operaciones comerciales. El secretario de la entidad santafesina, Juan Carlos Pujato, advirtió que ya se solicitan certificados para comprar invernada pesada y mencionó ofrecimientos de adicionales de precio para productores que se adhieran.

Mientras ese debate continúa en el ámbito local, las conversaciones en París muestran que los importadores mantienen el foco en los mecanismos para acreditar el cumplimiento de las condiciones ambientales. La eventual postergación de la normativa no elimina la necesidad de responder a las demandas comerciales que plantean los compradores.
SIAL París: 30 empresas argentinas buscan fortalecer sus negocios
El IPCVA participa de la feria con un pabellón Argentine Beef de 1.000 metros cuadrados, que reúne a 30 empresas y entidades. El espacio incluye sectores individuales para los participantes y un restaurante donde los compradores internacionales pueden degustar cortes de carne argentina.
La delegación está integrada por Abuelo Julio, APEA, Argall, Arrebeef, Asociación Argentina de Angus, Azul Natural Beef, Bustos y Beltrán, Compañía Bernal, Conallison, Ecocarnes, Estancias de Patagonia, Frigorífico Bermejo, Frigorífico Forres Beltran, Frigorífico Gorina, Frigorífico Rioplatense, Frimsa, Grupo Lequio, Grupo Tresnal, Industrias Frigoríficas Recreo, Industrias Frigoríficas Sur, Italmen Menudencias, La Anónima, Madeka, MBRF Quickfood, Minerva Swift, Néstor Tomasello, Offal Exp, Rafaela Alimentos, Santa Giulia y Urien Loza.
La agenda combina reuniones comerciales, presentaciones sobre trazabilidad y degustaciones para fortalecer los vínculos con importadores y explorar oportunidades de negocios. En ese escenario, la capacidad de adaptarse a las exigencias ambientales, sanitarias y productivas se perfila como un factor cada vez más relevante para competir en los mercados internacionales.
Fuente: Aireagro