Malas y ¿buenas? noticias para la carne brasileña

El agotamiento de su cupo en China y la suspensión de los embarques a Europa complican el destino de la producción brasileña, mientras que la nueva cuota estadounidense aparece como una alternativa de alcance limitado. ¿Podrá cumplir con los requisitos del nuevo cupo?

En las últimas semanas, hubo novedades de distinto signo para el negocio de exportación de carne de Brasil.

En primer lugar, no por imprevisto, el agotamiento de su cuota en China. Hasta los embarques hechos en julio, estimamos que se excedió en 150 mil t de las 1,1 millones otorgadas, y que alguien tendrá que hacerse cargo del 67% de arancel para ese excedente, sea el importador o el exportador o algo intermedio. Agosto podría sumar más; lo sabremos mañana.

Esto condiciona sus posibilidades de seguir embarcando, al menos hasta octubre inclusive. Desde noviembre podrá ir trabajando contra la cuota de 2027, dado el tiempo de navegación hasta China de unos dos meses.

Ya en junio y julio acusó caídas interanuales de volumen, las primeras en más de tres años de crecimiento incesante.

Otra mala noticia comienza a regir hoy. Se trata de la suspensión de la carne brasileña en Europa (la UE más Noruega) a causa de la falta de seguridad, según lo siente el bloque, que brinda la trazabilidad de los animales y de sus tratamientos con promotores de crecimiento.

La nueva cuota norteamericana

En un sentido contrario, la reciente medida del gobierno estadounidense de abrir una cuota de 300 mil t, a razón de 100 mil por mes, entre septiembre y noviembre, ambos inclusive, para países que no disponen de cuota propia de carne vacuna. Parece abrirse una puerta más que interesante para Brasil.

El líder global ha exportado este año unas 120 mil t mensuales a China, 30 mil a EE.UU. y unas 7 mil a la UE. Como dijimos, las primeras y las últimas no están operativas de ahora en más y aparece una oportunidad en el país norteamericano.

Pero la matemática, aquí, no se aplica en forma lineal.

La nueva cuota exenta de EE.UU. sirve para un tipo muy específico de carne (trimmings magros enfriados o congelados) cuyo código aduanero es distinto del mayoritariamente usado por Brasil.

Fuente Valor Carne

Por otro lado, las 120 mil t que antes iban a China y para las que hay que encontrar nuevo destino, tienen una composición distinta que lo que requiere la nueva cuota americana.

Y el volumen a Europa, aunque mucho menor, es difícil de reemplazar ya que mientras el valor medio de lo enviado a China y a EE.UU. en este año fue de USD6.000/t, lo destinado a Europa logró un precio de 9 mil dólares.

Entonces ahora Brasil se encuentra con la virtual imposibilidad de colocar en China y en Europa y con una posibilidad teórica de reemplazar buena parte de ese volumen con Estados Unidos, pero de cumplimiento muy vidrioso.

Además, para generar trimmings hay que despostar mucha carne y la fuerte reducción de los negocios con China y Europa limita su producción aún más.

Desde este punto de vista, la nueva cuota, tal como fue definida, difícilmente pueda cumplir con los objetivos planteados de limitar el precio de la carne para hamburguesas en el mercado del Norte.

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