
Menudencias del Centro, empresa del Grupo Beltrán, ubicada en Juárez Celman, en Córdoba, es uno de los principales actores del país en el procesamiento de subproductos bovinos.
Sus directivos esperan que en algún momento se pueda firmar el protocolo para exportar estos derivados de la faena vacuna a China, el gran comprador mundial y el que mejor paga.
El impacto económico de esa medida que se demora en los últimos años sería significativo. Hoy, el paso tercerizado vía Hong Kong implica costos logísticos y comerciales elevados, que se estiman en torno a 4.000 dólares por tonelada, para el cruce posterior hacia China. Poder evitar esa intermediación permitiría capturar una mejora sustancial en los precios de las menudencias.

A modo de referencia, Nicolas Motta, gerente de la empresa, detalló los valores FOB actuales que paga Hong Kong: la aorta ronda los 1.250 dólares por tonelada, los tendones 2.500 dólares, el mondongo semicocido natural sin blanquear 2.000 dólares, el librillo semicocido blanqueado 6.900 dólares, el librillo semicocido natural 5.200 dólares, el bonete semicocido natural 4.600 dólares y el chinchulín 1.500 dólares por tonelada. Esos mismos productos podrían mejorar significativamente su cotización si se lograra el acceso directo al mercado chino.
El mercado asiático, en particular China, se concentra en productos que no tienen consumo en Argentina, como librillo, bonete, tendones o arterias, lo que lo convierte en un destino estratégico para maximizar el valor del animal.
El contexto es desafiante para la exportación de carne vacuna pero también de estos subproductos.

El negocio, según describió, debe analizarse en dos planos. Por un lado, el mercado interno muestra un buen comportamiento, con precios firmes impulsados en parte por el valor de la carne vacuna. “Cuando la carne está cara, la gente busca otras proteínas y la menudencia se vende mejor”, resumió.
Por otro lado, la exportación atraviesa un momento más complejo. “El tipo de cambio está planchado desde hace más de un año y los costos subieron mucho: energía, transporte, insumos como el polietileno o el cartón corrugado. Eso nos deja caros en dólares”, advirtió.
Según su visión, el sector exportador necesitaría un tipo de cambio por encima de los 2.000 pesos para recuperar competitividad, frente a niveles actuales por debajo de los 1.400.
Menudencias del Centro está ubicada sobre la ruta 9 vieja, camino a Jesús María, kilómetro 10,5, localidad de Juárez Celman. Tiene una localización logística privilegiada cerca de la ciudad de Córdoba y con acceso directo a las principales rutas del país. Allí trabajan unas 110 personas entre producción y administración.
La operatoria comienza con la recepción de las vísceras provenientes de plantas faenadoras, que llegan refrigeradas y acondicionadas. A partir de allí, la empresa realiza el procesamiento según el destino comercial: limpieza, clasificación, ajuste de grasa (dressing), congelado y almacenamiento hasta su despacho.
La planta cuenta con nueve túneles de congelado y una importante capacidad logística, con cámaras que permiten almacenar unas 4.300 posiciones. Además, brinda servicios de frío a terceros, una unidad de negocio que hoy muestra alta demanda y niveles de ocupación elevados.

En términos productivos, la actividad no es uniforme durante el año. En invierno, cuando el consumo interno de menudencias mejora porque se hacen más cantidad de asados, los frigoríficos derivan menos volumen a procesamiento, mientras que en verano ocurre lo contrario. “Estamos entre 450 y 500 toneladas en invierno, y alrededor de 800 toneladas en verano”, detalló Motta.
En cuanto a los destinos externos, Menudencias del Centro exporta principalmente a países de Sudamérica como Colombia, Perú y Brasil, además de mercados en África y Asia, con Hong Kong como principal puerta de entrada. Desde allí, gran parte de la mercadería se reexporta hacia China.
Fuente Bichos de Campo