Menos carga fiscal para el engorde de hacienda vacuna

A través de la Ley 27.802/2026, el ministerio de Economía oficializó un sistema de costo estimativo por revaluación anual. La normativa beneficia a establecimientos de invernada y feedlots al diferir los tributos de vaquillonas y novillos hasta el momento de su venta efectiva.

Con el nuevo sistema de revaluación anual, los productores bovinos dejarán de pagar por ganancias potenciales y tributarán recién al concretar la venta. (Foto: SAGyP).
Con el nuevo sistema de revaluación anual, los productores bovinos dejarán de pagar por ganancias potenciales y tributarán recién al concretar la venta. (Foto: SAGyP).

La ganadería argentina sumó una medida esperada por los productores dedicados al engorde y la invernada.

Con la implementación de la Ley 27.802/2026, el gobierno nacional oficializó un cambio en el sistema de valuación de la hacienda vacuna. Así se reduce la presión impositiva sobre una de las actividades más extensas y estratégicas del campo argentino.

La medida, anunciada por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) del ministerio de Economía, modifica la manera en que los establecimientos de invernada y feedlot deberán calcular el valor fiscal de sus animales.

La nueva normativa elimina el tributo sobre el capital inmovilizado en feedlots e invernadas, mejorando el flujo de caja y la previsibilidad en un contexto de márgenes ajustados. (Foto: SAGyP).
La nueva normativa elimina el tributo sobre el capital inmovilizado en feedlots e invernadas, mejorando el flujo de caja y la previsibilidad en un contexto de márgenes ajustados. (Foto: SAGyP).

El nuevo esquema apunta especialmente a categorías como vaquillonas y novillos, cuyo proceso de producción demanda largos períodos de inversión antes de concretar la venta.

Hasta ahora, muchos productores debían tributar sobre valuaciones cercanas al precio de mercado del animal aun cuando todavía no habían concretado ingresos reales por su comercialización.

En términos prácticos, el sistema obligaba a pagar impuestos por una ganancia potencial y no efectivamente realizada. El nuevo mecanismo busca corregir esa distorsión.

La normativa establece que los productores podrán optar por valuar su stock mediante el sistema de costo estimativo por revaluación anual.

Para ello se utilizarán índices de relación contemplados en las tablas anexas de la Ley 23.079, aplicando referencias específicas para vaquillonas de uno a dos años y novillos de la misma categoría etaria.

En el sector interpretan la decisión como un alivio fiscal relevante en un contexto donde el negocio ganadero enfrenta márgenes ajustados, altos costos financieros y un mercado todavía condicionado por la volatilidad económica.

La reducción de la carga tributaria durante el período de engorde permitirá mejorar el flujo financiero de los establecimientos y generar mayor previsibilidad en la planificación productiva.

“Se elimina un castigo impositivo sobre el capital inmovilizado”, resumió un productor de la región pampeana tras conocerse la medida.

En la práctica, el tributo quedará diferido hasta el momento de la venta efectiva del animal gordo, cuando realmente se concrete el ingreso económico.

Desde el Gobierno sostienen que la decisión forma parte de una batería de medidas destinadas a fortalecer sectores considerados estratégicos para la generación de divisas y empleo.

En el caso de la cadena bovina, el objetivo es consolidar la competitividad exportadora sin afectar el abastecimiento interno.

La noticia llega además en un momento de fuerte dinamismo para el agro. Las exportaciones de carne continúan siendo uno de los pilares del ingreso de dólares genuinos, mientras el sector busca recuperar capacidad de inversión tras años marcados por la incertidumbre económica y las variaciones tributarias.

Especialistas tributarios señalan que el impacto concreto dependerá de la estructura de cada establecimiento, aunque coinciden en que el beneficio será particularmente significativo para productores medianos y grandes dedicados a sistemas de engorde intensivo o de ciclo completo.

El Ministerio de Economía busca apuntalar la competitividad exportadora de carne bovina y la generación de divisas mediante una fuerte reducción de la carga fiscal en la cadena productiva. (Foto: SENASA).
El Ministerio de Economía busca apuntalar la competitividad exportadora de carne bovina y la generación de divisas mediante una fuerte reducción de la carga fiscal en la cadena productiva. (Foto: SENASA).

En las entidades rurales hubo una recepción positiva, aunque también se planteó la necesidad de avanzar hacia una reforma más amplia que simplifique la carga impositiva sobre toda la actividad agropecuaria.

“Es una señal favorable porque reconoce las particularidades biológicas y productivas de la ganadería”, indicaron desde el sector.

Más allá de los números fiscales, la modificación tiene un componente simbólico: reinstala la discusión sobre cómo adaptar el sistema tributario a actividades de largo plazo, donde el capital permanece inmovilizado durante meses o incluso años antes de generar rentabilidad concreta.

Con esta decisión, el Ejecutivo apuesta a fortalecer una actividad históricamente central para la economía argentina. En el corazón ganadero del país, la expectativa es que la menor presión impositiva permita recuperar margen de maniobra y estimular inversiones que, en definitiva, terminen ampliando la producción de carne bovina.

Fuente TN

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