
Arrancó la SIAL de Shangai, la exposición de la que participan 25 empresas exportadoras acompañadas por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). Allí se juega buena parte de las exportaciones de carne argentina hacia su principal cliente.
En la previa a la exposición, los directivos del IPCVA mantuvieron una reunión junto con funcionarios argentinos con las autoridades del Ministerio de Comercio de China, también conocido como Mofcom, que se encarga de formular y aplicar las políticas nacionales e internacionales de comercio, inversión extranjera y regulación del mercados.

Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA, contó luego: “Nos aseguraron que no van a cambiar los cupos a las importaciones de carne vacuna y que el esquema seguirá tal como está planteado por los próximos tres años, ya que con esto buscan acotar importaciones y mejorar el precio de la hacienda de sus productores”.
Eso fue comunicado en la charla que tuvieron las partes, aunque no hubo un comunicación oficial ratificando una cuestión crucial para todo el comercio internacional de carne vacuna. China impuso a principios de 2026 una salvaguarda para defender a sus productores, estableciendo cupos por cada país que le vende ese alimento. Pero como Brasil y Australia, dos de sus principales proveedores, ya consumieron gran parte de sus tonelajes, corrió muy fuerte la versión de una ampliación de esos cupos.
Tras la desmentida, lo que sí informaron los chinos es que Brasil ya cubrió el 50% de su cupo.
Que se mantengan los cupos tal como fueron definidos es una muy buena noticia para los exportadores argentinos y para toda la cadena de la carne vacuna, ya que garantiza que no ingresará más carne de Brasil a ese mercado.
Al ritmo vertiginoso con que el vecino país y principal exportador mundial de carne viene consumiendo su cupo, se debería sentir un faltante de carne en el cierre del año y en la previa de los festejos por el año nuevo lunar. Este debería afirmar los valores en beneficio de otros países oferentes.
En ese contexto mejorarían los precios de las exportaciones de la Argentina, que recibió una asignación de 700 mil toneladas res con hueso (unas 511 mil toneladas pesos producto) y de ese total exportó el 35%, bastante menos que sus competidores.
Hasta ahora los valores de la carne que se le vende a China se mantiene en los niveles más altos de la historia, con precios de 6.300 dólares por tonelada para la vaca en 6 cortes y de 7.500 dólares para el garrón y brazuelo.

En las últimas semanas había circulado entre los exportadores argentinos el rumor de que se ampliarían los cupos para sus principales proveedores: Brasil y Australia. El primero aporta mucha carne de baja calidad, el segundo volúmenes menores pero de mayor calidad. Ese rumor había ralentizado las compras de los importadores asiáticos.
Brasil que es el mayor exportador mundial y proveedor de carne de China recibió un cupo de 1,1 millón de toneladas, 400 mil menos que lo exportado a ese destino en 2025.
Los cupos fueron establecidos por el gobierno de China luego de que sus ganaderos se quejaran por las crecientes importaciones, a las que responsabilizaron de la baja de los precios de la hacienda.
Con esta aclaración hecha en la previa a la SIAL respecto de los cupos y su permanencia en los próximos tres año, el gobierno chino demostró que la medida está bien vigente y que va en serio la intención de asegurar los ingresos a su ganaderos para que se recompongan su producción interna de carne vacuna.
Fuente Bichos de Campo