China abrió una oportunidad para la carne argentina

Mientras Australia agotó su cupo y Brasil quedó cerca del límite, la Argentina mantuvo margen disponible para exportar. El mercado chino entró en una etapa de cautela y los precios aún no reaccionaron como esperaba el sector

China abrió una oportunidad para la carne argentina

La disputa por el mercado chino de carne vacuna entró en una nueva fase antes de cerrar el primer semestre. Con Australia prácticamente fuera de cuota y Brasil ajustando su estrategia comercial, la Argentina aparece entre los proveedores con mayor margen para sostener embarques durante la segunda mitad del año.

Según el último informe de Rosgan, al 20 de junio Australia ya había cubierto la totalidad del cupo anual de 205.000 toneladas asignado por China para carne vacuna. En paralelo, aunque todavía no hubo un anuncio oficial, Brasil también estaría cerca de agotar su disponibilidad, con plantas procesadoras que comenzaron a ajustar o suspender la producción de cortes destinados a ese mercado.

El movimiento brasileño apunta a evitar embarques que lleguen fuera de cuota y queden alcanzados por un arancel final del 67%. De confirmarse ese escenario, el mayor proveedor sudamericano debería redireccionar parte de sus ventas externas hacia otros destinos.

La situación abrió una diferencia clara entre los actores del comercio global. Mientras Australia y Brasil aceleraron sus envíos en los primeros meses del año, otros países, entre ellos Argentina, Uruguay, Nueva Zelanda y Estados Unidos, avanzaron con una utilización mucho más moderada de sus cupos.

Argentina conservó margen

De acuerdo con los datos de la Administración General de Aduanas de China citados por Rosgan, al 31 de mayo Australia había ingresado 175.082 toneladas de carne vacuna, equivalentes al 85% de su cuota anual. Por su parte, Brasil acumulaba 723.745 toneladas, con una cobertura del 65%.

En cambio, la Argentina registraba una ejecución del 41%, con 210.857 toneladas ingresadas. Uruguay y Nueva Zelanda apenas alcanzaban el 22% de utilización, mientras que Estados Unidos prácticamente no había usado su cupo, con solo 803 toneladas sobre un total anual de 164.000 toneladas.

En este contexto, los países menos favorecidos en la distribución de cuotas buscaron saturar rápido el mercado bajo la expectativa de una negociación posterior, ya sea por los embarques en tránsito o por una eventual ampliación. En cambio, la Argentina y otros proveedores optaron por sostener un ritmo más prudente, a la espera de que el agotamiento de cuotas fortaleciera los valores.

Sin embargo, hasta el momento ninguna de las dos tácticas logró plasmar plenamente sus resultados. El mercado no mostró todavía una presión alcista marcada por parte de los importadores chinos e ingresó en una etapa de expectativa y cautela.

Más compras, pero con incertidumbre

En los primeros cinco meses de 2026, China importó cerca de 1,3 millones de toneladas de carne vacuna, un 18% más que en el mismo período del año anterior. Además, pagó valores promedio un 14% superiores a los registrados doce meses atrás.

El dato contrasta con la caída del 4% en las importaciones que el propio gobierno chino había proyectado a comienzos de año mediante la asignación de cuotas. El esquema establecía un límite anual de 2.688.000 toneladas, frente a las 2.802.000 toneladas registradas por la aduana china durante 2025.

La fuerte presión de Australia y Brasil durante los primeros meses obligó a recalcular los volúmenes disponibles para lo que resta del año. Según Rosgan, esos saldos se ubicarían ahora entre 40.000 y 50.000 toneladas mensuales.

El punto clave será la decisión de China

La principal incógnita pasa por saber si el gobierno chino permitirá el ingreso de mercadería fuera de cuota para almacenarla en depósitos aduaneros. Si esa alternativa no se habilita, el ritmo de compras durante la segunda mitad del año no debería mostrar cambios significativos frente al comportamiento habitual.

En ese escenario, los países que todavía conservan una parte importante de sus cuotas sin utilizar, como la Argentina, podrían lograr una posición más favorable en los últimos meses del año. La menor presencia de competidores con cupos agotados le daría al país una oportunidad comercial relevante dentro de un mercado clave para la carne vacuna.

El panorama sería distinto si China autorizara el almacenamiento de mercadería fuera de cuota. En ese caso, Australia y Brasil podrían volver a presionar los valores hacia fin de año para posicionar carne que luego sería nacionalizada apenas se renueven los cupos, a partir del 1 de enero de 2027.

Por los tiempos de navegación, Brasil podría ser el primer jugador en mover sus fichas si se confirma esa posibilidad. Para la Argentina, el desafío será aprovechar el margen disponible sin perder competitividad en un mercado que, por ahora, se mantiene expectante y sin señales firmes de mejora en los precios. 

Fuente Agritotal

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