El coordinador de la Mesa de Carnes, Dardo Chiesa, destacó la gira comercial por ciudades estadounidenses, aunque señaló que la falta de financiamiento y la informalidad siguen condicionando al sector ganadero.

La reciente gira promocional de la carne argentina por Estados Unidos dejó señales positivas para el sector exportador, en un contexto donde los mercados internacionales continúan demandando productos de calidad, aunque la rentabilidad siga condicionada por los altos costos internos y la escasez de mercadería.
Así lo planteó el coordinador de la Mesa Nacional de las Carnes y expresidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Dardo Chiesa, durante una entrevista con TN en la que analizó el escenario actual de la ganadería argentina y el posicionamiento internacional de la carne vacuna.
“El sector está pasando una situación inédita”, afirmó Chiesa al referirse al valor que alcanzaron tanto el ternero como el novillo en el mercado argentino. “Si tuviera la lámpara de Aladino y le pidiéramos al genio un precio, no íbamos a pedir tanto”, sostuvo.
Según explicó, los buenos valores responden a una triple combinación:
- oferta limitada
- demanda sostenida
- apertura de nuevos mercados internacionales.
Sin embargo, remarcó que esa mejora también genera tensiones dentro de toda la cadena productiva.
“Esto que es bueno para el productor genera tensión de costos y precios dentro de la producción y la industria, y también genera un problema en el mostrador”, señaló.

Demanda internacional
A la gira comercial que representantes del sector realizaron recientemente por ciudades de Estados Unidos para promocionar la carne argentina y fortalecer vínculos comerciales, Chiesa calificó la experiencia como positiva y destacó el interés observado en distintas plazas norteamericanas.
“La gira fue muy buena, se generaron muy buenas acciones y hay mucha demanda en Filadelfia, en Los Ángeles y en Chicago”, aseguró.
El dirigente explicó que la Argentina actualmente participa del mercado estadounidense con dos segmentos diferenciados.
Por un lado, las 20 mil toneladas de carne de alta calidad que compiten en valores similares a la cuota Hilton europea, y por otro las 80 mil toneladas adicionales destinadas a carne manufactura.
“Calculamos que esa entra bien porque los precios dan, aunque no están dando tan bien los precios de la carne de calidad”, indicó.

Además, sostuvo que la Argentina mantiene una posición sólida desde el punto de vista sanitario y comercial frente a los principales mercados internacionales.
“Las exigencias sanitarias las cumplimos todas, no hay ninguna limitante para entrar. Hoy los principales mercados son Unión Europea, Estados Unidos y China”, afirmó.
También mencionó el avance de negociaciones para acceder al mercado de Japón y destacó la consolidación de otros destinos estratégicos como Israel y Brasil.
“Estamos en la puerta de entrar a Japón. Y además tenemos Israel con el kosher, que integra muy bien. Incluso en las parrillas brasileñas de alta calidad se consume carne argentina”, señaló.

Falta de crecimiento
Más allá del buen momento exportador, Chiesa advirtió que la ganadería argentina arrastra problemas estructurales que limitan el crecimiento del rodeo y la producción.
En ese sentido, recordó que la Argentina mantiene niveles de producción similares a los de hace décadas, pese al fuerte crecimiento poblacional.
“En el Mundial 78 éramos 25 millones de argentinos y producíamos 3 millones de toneladas de carne. Hoy somos 47 millones y seguimos produciendo 3 millones de toneladas”, comparó.
Para el dirigente rural, las causas son múltiples:
- políticas inestables
- cierres de exportaciones
- falta de financiamiento.
- pérdida de superficie ganadera frente al avance agrícola.
“Nos dieron por todos lados, sufrimos todas las políticas posibles y tampoco hubo políticas estables para el crecimiento”, afirmó.
Chiesa sostuvo que la mayor parte de la ganadería argentina continúa en manos de pequeños y medianos productores con dificultades para acceder a financiamiento.
En ese marco, cuestionó la falta de herramientas financieras orientadas a la retención de vientres y al crecimiento productivo.
“El 75% de los productores tiene menos de 200 vacas y es un sobreviviente”, remarcó.
Y explicó: “Hay créditos para comprar, pero no hay créditos para retener vaquillonas. Y el productor chico no accede a las herramientas que existen”.
También reclamó una estrategia coordinada entre el sector público y privado que contemple las particularidades regionales de la actividad.
“No existe una sola ganadería argentina. No es lo mismo la ganadería de Ramallo que la de La Pampa, Salta o Formosa”, sostuvo.

Informalidad y presión
Otro de los temas abordados por el coordinador de la Mesa Nacional de las Carnes fue la creciente preocupación por la informalidad en la industria frigorífica, un fenómeno que —según aseguró— afecta seriamente a las empresas formalizadas.
“Hoy la informalidad está matando a las empresas formales”, advirtió.
Chiesa señaló que muchos frigoríficos habilitados enfrentan una competencia desigual frente a operadores que no tributan impuestos ni cumplen controles sanitarios o fiscales.
“Es muy difícil competir con alguien que no paga tasas municipales, ingresos brutos ni ganancias”, explicó.
En paralelo, indicó que la Mesa de las Carnes trabaja actualmente sobre temas estructurales como financiamiento y reforma impositiva, especialmente sobre los saldos técnicos de IVA que el Estado mantiene sin devolver a empresas exportadoras.
“Hay industrias exportadoras a las que desde septiembre no se les devuelve el IVA. Esa es plata que no tenés para invertir ni comprar mercadería”, sostuvo.
Finalmente, al ser consultado sobre el precio de la carne vacuna y la posibilidad de nuevos aumentos, Chiesa consideró que el mercado podría estar acercándose a un límite.
“Yo creo que estamos llegando al techo”, afirmó, aunque aclaró que el ingreso de rabinos para la faena kosher destinada a Israel podría volver a generar presión sobre el novillo pesado en las próximas semanas.
Mientras tanto, la carne argentina continúa consolidando su presencia internacional, aunque el desafío de aumentar la producción y sostener la competitividad sigue apareciendo como una de las principales cuentas pendientes de la ganadería nacional.
Fuente: TN