La aprobación inicial por parte de los embajadores de los pises europeos abre el camino a un mejor acceso al mercado del Viejo Continente. Con beneficios arancelarios acotados y efectos diferenciados entre los países del Mercosur, el impacto real dependerá de la implementación y del contexto comercial.
Embajadores de más de 15 países miembros de la UE, que representan a más del 65% de su población, aprobaron este viernes el acuerdo comercial con el Mercosur, lo que abre el camino para que la presidenta de la Comisión Europea lo firme con su contraparte antes de fines de este mes. Luego se requerirá la aprobación del Parlamento Europeo. El cambio de posición de Italia, facilitado por una desgravación en la importación de fertilizantes, permitió destrabar una resistencia clave.
Dada la importancia de este paso, es relevante repasar los alcances del acuerdo para la carne vacuna, tema ya analizado oportunamente por Valor Carne.
Pequeña cuota para un gran mercado
Uno de los puntos centrales del texto negociado es la creación de una cuota específica para carne vacuna con un arancel preferencial, que en los primeros análisis es modesta en volumen frente al mercado total europeo.
Se trata de 99 mil toneladas equivalente carcasa (unas 76 mil t producto, según el factor de conversión que usa Europa) que se verá cómo administra el Mercosur entre sus países y empresas.
Con un mercado europeo de unas 8 millones de toneladas anuales, esta nueva cuota es bien avara.
La eliminación del arancel de la Hilton
Adicionalmente, se contempla la exención del arancel del 20% que hoy grava la cuota Hilton, lo que representa un ahorro significativo para los exportadores del Mercosur una vez que el acuerdo esté vigente.
El impacto, sin embargo, no será homogéneo entre los países del Mercosur.
Para la Argentina, la quita del arancel sobre la Hilton aparece como la principal ventaja, dado su fuerte posicionamiento histórico en ese contingente. La mejora en el ingreso neto podría traducirse en una mayor valorización del producto.
Uruguay, con un perfil exportador en el que la UE tiene relevancia y una alta participación de cortes de calidad, también se vería favorecido por la desgravación, aunque su capacidad de expandir embarques estará condicionada por la disponibilidad de hacienda y la competencia interna entre destinos.
En el caso de Brasil, el impacto sería más limitado, proporcionalmente. Si bien es el mayor exportador del bloque, su presencia en el mercado europeo es importante pero con menor cuota Hilton, con mayoría de cortes congelados y, consecuentemente, un precio medio inferior; y el acuerdo no modifica sustancialmente esa ecuación. La nueva cuota puede representar una oportunidad adicional, pero no un cambio estructural en su estrategia exportadora.
Para Paraguay, el acuerdo abre una puerta interesante, aunque más potencial que inmediata. Los países de la UE no han estado representando un destino relevante, hasta ahora.
La aplicación de salvaguardas
Uno de los puntos introducidos para destrabar la oposición de algunos países europeos fue una cláusula de salvaguarda -especialmente para la carne vacuna, aunque no es el único producto- que dispare algún freno en caso de crecimiento de las importaciones superiores al 10% interanual o de caída de precios internos en la misma magnitud.
La normativa sobre deforestación
Si bien se ha vuelto a postergar por otro año, si la UE insiste en aplicarla a partir de fines de este año, será un nuevo escollo para las ventas del Mercosur, especialmente para sus ganaderías tropicales.
Avance positivo, aunque de alcance limitado
Tras años de idas y vueltas, la firma del acuerdo puede marcar un punto de inflexión. Debe leerse como una mejora positiva, aunque lejos de generar un impacto disruptivo en el comercio de carne vacuna. La verdadera magnitud dependerá de la implementación, de cómo se administre la cuota entre países y empresas y del contexto de precios internacionales.
En síntesis, para la carne vacuna del Mercosur, no se trata de una revolución, pero sí de un paso adelante en acceso y previsibilidad, en un mercado exigente y que valora el nicho de cortes de alto precio, en el que el Mercosur tiene una prevalencia destacada. Aunque el desempeño del mercado de carnes lo muestra con una tendencia de largo plazo en retroceso.
Fuente Valor Carne